Una de las mejores formas de lograr que los pequeños se tranquilicen y
se vayan a la cama es crear una rutina regular para la hora de dormir,
en la que participen mamá y papá, y que les permita entender que el
dormir es una manera alegre y reconfortante de terminar el
día. Los bebés y los niños pequeños disfrutan del carácter predecible de una rutina. Si todas las
noches realizas las mismas actividades antes de ir a la cama, lo
ayudarás a entender que está todo bien y que es hora de dormir.
No todas las rutinas para la hora de acostarse pasarán la prueba del
tiempo. Si algo se fija en la mente de tu hijo, lo va a esperar y, ¿de
verdad quieres cantarle las mismas canciones noche tras
noche? Si no eliges tu rutina con cuidado seguramente desués te arrepientes.
Algunas actividades comunes en este tipo de rutinas son:
- Un baño tibio y algunos mimos después de ponerle un pijama limpio.
- Leerle uno de sus libros favoritos o escuchar música relajante.
- Su canción favorita, cantada por mamá, papá o algún familiar.
- Arroparlo bien con su muñequito, manta o animal de felpa favorito.
- Un masaje suave en la espalda.
Establece
una hora relativamente fija para ir a la cama y un orden predecible de
los acontecimientos. A los niños de corta edad les hará bien un aviso
con media hora de anticipación y luego, otros 10 minutos antes de la
hora de dormir. Si los sorprendes anunciando que es hora de que se vayan
a la cama, se resistirán aún más a dejar lo que están haciendo en ese
momento. Es importante que la rutina se lleve a cabo en la
habitación del pequeño o en los lugares donde duerma.
No estimules en exceso a tu hijo poco antes de que se vaya a la cama. Si se trata de un bebé muéstrale sólo
su juguete favorito para que se quede tranquilo. El quitar los juguetes
le indicará que es hora de que se duerma. En el caso de un niño más grande, no le permitas ver televisión antes de dormir.
En el caso de un bebé
de 10 meses, la rutina debe durar sólo algunos minutos, mientras que
con un chico que empieza a caminar, lo apropiado es
entre 15 y 30 minutos. Más de 30 minutos es demasiado.
Es
importante que tu hijo aprenda a distinguir entre el día y la noche y
que entienda que la noche es para dormir. Si se despierta y está oscuro,
se dará cuenta de que aún no es hora de levantarse. Si dejas encendida
una luz brillante, podrías confundirlo.
Si bien es cierto que succionar algo ayuda a tranquilizar al bebé
para que se duerma, el tomar leche o jugo durante toda la noche
impregna su dentadura con azúcares que provocan caries. Además tomar líquidos mientras está acostado puede predisponer a la
acumulación de líquido en los oídos. Por último, si tu hijo se
acostumbra a quedarse dormido con un biberón en la boca, le será más
difícil dormirse si se despierta a la noche y no lo encuentra o ésta
está vacía.
Si se encuentra enfermo o en un período de mucha tensión, no hay ningún problema en cambiar un poco las reglas en cuanto la hora de acostarse. Pero no elimines toda la rutina. Por ejemplo, podrías leerle dos cuentos en lugar de uno, pero no lo dejes quedarse dormido frente al televisor.
Algunos
padres están convencidos de que los bebés se despiertan varias veces
durante la noche porque no quedan satisfechos con una dieta líquida. Sin
embargo, la leche materna o fórmula es el alimento ideal durante los
primeros seis meses de edad. En realidad, los alimentos sólidos no hacen
que el bebé duerma mejor a la noche, así que no se los des antes de que tenga seis meses, a menos que te lo recomiende su médico.Si se encuentra enfermo o en un período de mucha tensión, no hay ningún problema en cambiar un poco las reglas en cuanto la hora de acostarse. Pero no elimines toda la rutina. Por ejemplo, podrías leerle dos cuentos en lugar de uno, pero no lo dejes quedarse dormido frente al televisor.
La
hora de dormir debe ser un momento especial para tu hijo. No le
restes importancia ocupándote de otras cosas mientras lo acuestas. Ambos
se sentirán más felices si te concentras únicamente en él mientras lo
mimas, lo bañas o le lees algo cada noche.
Disfruta de un bebé sano y feliz.
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